• Les dejamos algunos consejos para que disfrutemos realmente de nuestra cafetera italiana:
  • En primer lugar, debe llenarse el filtro correctamente. El café molido no debe prensarse, pues este es el principal error que mucha gente comete, por lo que su bebida queda amarga. “Solo nivélalo con suavidad para evitar compactarlo”.

  • El agua con el que se llena el depósito de la cafetera italiana debe ser caliente, “casi hirviendo”. Esto facilitará que el café quede de forma uniforme y, además, que la cafetera se sobrecaliente.

  • Después se debe montar la cafetera, colocando el filtro con el café en la base, cerrando la cafetera con cuidado y llevándola al fuego.

  • El fuego se debe poner a fuego medio-bajo y estar atento a controlar la temperatura. El café debe subir de forma gradual, por lo que controlar que el fuego no suba demasiado es clave para este propósito.

  • Cuando ya comienza a hacerse el café, debemos dejar la tapa abierta al principio para observar cómo sale la bebida de forma lenta y uniforme.

  • En el que el café comience a chisporrotear, “cierra la tapa y retira la cafetera del fuego para evitar que se queme”. Es importante tener en cuenta los tiempos para que la bebida se haga correctamente,

  • El último paso es remover el café antes de servirlo, algo que se hace dentro de la cafetera. El objetivo de este procedimiento es que el gusto sea homogéneo.